Música Como Paliativo Ante el COVID-19

Llevamos mas de 50 días en un cívico y responsable confinamiento, ayudando de esta manera a los sanitarios que luchan contra el maldito bicho. En nuestros hogares buscamos alternativas, al ocio que practicábamos en la calle antes del “pause social” que nos ha limitado nuestras salidas y entradas.

Hemos empezado varias series, hecho de cocinitas perfeccionando nuestra técnica del huevo frito con patatas al rico insulso, incluso hemos cantado y escuchado música.

Sin embargo, solo esta última actividad sigue al mismo Ritmo que el primer día, la música. Cantantes, músicos y dj´s han aflorado en nuestras vidas, amenizando nuestra estancia forzada en casa. Como el caso de los Stay Homas, un grupo formado por 3 compañeros de piso de Barcelona, que cantan casi a diario y comparten sus maravillosas canciones en las redes sociales. En menos de dos meses superan los 350.000 seguidores en Instagram y han anunciado una gira post-confinamiento.

Haremos lo posible por asistir a uno de esos conciertos, esperamos que una de las paradas que hagan sea en Murcia.

Pero no todo es bonito y maravilloso, también encontramos gente que ha terminado cansando a sus vecinos, con música repetitiva, a deshora y a un volumen totalmente fuera de lugar. Como es el caso que hemos podido conocer en un céntrico edificio de Murcia, donde se podía leer el siguiente mensaje en una pancarta. “Vecino cabrón por tu culpa no hay música en el balcón”.

Deseamos que cuando todo esto acabe, esos vecinos hagan las paces y que la música les sirva de unión y no como arma de enfrentamiento.
Desde RitmoMusic.com hemos podido comprobar la sensibilidad con la que la sociedad afronta esta situación. A diario hablamos por teléfono con clientes-amigos de toda la geografía y con todos surge el mismo tema de conversación.
-¿Qué tal vais por allí? ¿Vuestra familia bien? ¿Muchos afectados en vuestra zona?

Hemos pasado de hablar sencillamente de envío de paquetes, existencia de productos en stock, consultas por un artículo, a profundizar e interesarnos en saber cómo se encuentra la población del municipio de la persona que hay al otro lado de la línea. Aunque no nos conozcamos, no hayamos hablado antes, pero tenemos el mismo enemigo en común. El maldito bicho.

Sin duda ha sido la solidaridad y las ganas de superar esta situación todos unidos, uno de los pocos aspectos positivos de la situación que vivimos. Volver a salir a tomar algo con amigos, ir de conciertos, festivales y reunirnos con nuestra gente. Tocar con la banda, volver al estudio de grabación y poder actuar en ese evento que teníamos previsto, volveremos a poder hacerlo pronto. Pero cuando sea seguro.

Ánimo, ya falta menos para terminar este capitulo desagradable que nos ha planteado la vida.